28 nov. 2014

Reseña: Bailando con el diablo, de Sherrilyn Kenyon






Título: Bailando con el diablo
Autora: Sherrilyn Kenyon
Editorial: Debolsillo
Año: 2007
ISBN: 9788483464489
Pags: 368
Precio: 8'95€

SINOPSIS


Es el más peligroso de los Cazadores Oscuros... Zarek no confía en nadie, a veces ni en sí mismo; tan solo cree en su habilidad para eliminar a quien se interponga en su camino. En vida sufrió el tormento de la esclavitud. Con los Cazadores Oscuros, de destierro y desconfianza. Sin embargo, sobre él se cierne ahora la condena definitiva. Todo su destino queda en manos de una sola persona, juez único de su existencia. Y es a ella, Astrid, a quien Zarek finalmente abre una puerta que creía haber cerrado para siempre.

PERSONAJES


Zarek: es el protagonista. Hijo bastardo de un emperador romano, fue convertido en cazador oscuro cuando lo mataron a golpes por algo que no hizo. No confía en nadie, y por eso es solitario, peligroso y malhumorado. Fue condenado a vivir en el Polo Norte por asesinar al pueblo al que debía proteger, y ahora Thanatos quiere acabar con él por ayudar a su compañero Talon a salvar a su compañera.

Astrid: es la protagonista. Hermana de las tres Moiras, es la encargada de juzgar a Zarek. Por ello, es privada de su visión, para que su aspecto de Dios griego no interfiera en su decisión. Poco a poco ve más allá de lo que los demás ven, y terminará por enamorarse de él, aún sin verle.

Sasha: es un were-hunter, un hombre-lobo. Desde que Astrid lo salvara de morir, se ha quedado junto a ella para cuidarla y protegerla. Mientras Astrid juzga a Zarek, tiene que mantenerse convertido en lobo a fin de no ser descubierto. No le gusta nada Zarek, y no desaprovecha la ocasión de gruñirle o enseñarle los dientes.

Acheron: jefe de los cazadores oscuros. Intenta salvar la vida de Zarek y ayudar a las Moiras a cumplir el destino de su compañero. Es la persona que mejor le entiende, porque como él, también fue un esclavo.

Artemisa: diosa creadora de los Cazadores Oscuros, quiere ver a Zarek muerto a toda costa. Por eso acude a Astrid cuando Acheron le pide un juicio para él, porque en mil años de vida jamás ha juzgado inocente a ningún cazador.

OPINIÓN PERSONAL


Tenía muchas ganas de tener éste libro en las manos, y cuando lo vi no pude resistirme a comprarlo. Por una parte, he de decir que me ha encantado, pero por otra me siento un pelín decepcionada. Os explico por qué. JR Ward me enamoró por completo con la saga La Hermandad de la Daga Negra. Y acabo de darme cuenta de el personaje de Zsadist es una copia exacta de Zarek. Ambos fueron esclavos, ambos odian que les toquen, ambos son antisociales, ambos son los más peligrosos entre los suyos... la lista de similitudes sigue y sigue, y cuando he buscado la fecha de publicación en inglés de ambos he descubierto que Sherrilyn Kenyon publicó éste libro tres años antes que JR Ward.

Pero bien... no es Zarek quien me ha decepcionado, sino Zsadist. Así que comencemos con el protagonista de ésta novela. En el mundo creado por Sherrilyn Kenyon, existen multitud de criaturas sobrenaturales. Ésta novela se concentra en un Dark Hunter, que son criaturas creadas por Artemisa para defender a la humanidad de los Damon, o sea, los vampiros.

Zarek, el Dark Hunter más peligroso y oscuro, ayudó a su compañero Talon a salvar a la mujer que amaba de la furia de los dioses. Así que sabe que tarde o temprano va a morir. Por si no tuviese suficiente con Dionisio y Thanatos, Artemisa también lo quiere muerto. Pero él cuenta con el apoyo de Acheron, el jefe de los Dark-Hunters y el exterminador de dioses. Acheron exige a Artemisa que Zarek tenga un juicio justo, y buscan para ello a Astrid.

Astrid no confía en los hombres. Todos son mezquinos, mentirosos y culpables. Lleva mil años juzgando Dark Hunters, y siempre son culpables del delito del que lo acusan. Es por eso que Artemisa la elige a ella para el juicio de Zarek.

Pero Astrid no se guia por sus prejuicios, sino que ve que a pesar de ser maleducado y borde, es bueno con ella y con Sasha. Es por eso que ahonda en los sueños de Zarek para averiguar el por qué de su comportamiento.

Con ésta novela me ha pasado como con la historia de Zsadist o la de Acheron. Me ha envargado una inmensa tristeza por las injusticias que Zarek tuvo que sufrir. Por nacer bastardo es tratado como cabeza de turco por su padre y sus hermanos, y despreciado por su madre. No ha conocido jamás la bondad o el amor, y cuando Astrid le muestra su bondad, y más tarde su amor, tiene tanto miedo que intenta alejarse de ella.

Zarek es noble, bueno, honrado... tiene un millón de virtudes que quedan ensombrecidas por su forma de escudarse de volver a sufrir... y me ha llegado al alma. Ha sido una lectura llena de emociones encontradas, de sentimientos, y también ha habido momentos muy cómicos de mano de Sasha y Simi, la demonio de Acheron.

Sin duda, ha pasado a ser una de mis novelas favoritas.

Puntuación angelical...