27 ene. 2014

Reseña: Las 52 seducciones, de Betty Herbert





Titulo: Las 52 seducciones

Autora: Betty Herbert

Editorial: Punto de Lectura

Año: 2013

ISBN: 978-84-663-1884-6

Depósito legal: M-12.602-2013

Páginas: 475


SINOPSIS


¿Recuerdas los días en los que no podías separar tus manos de las suyas? ¿Cuando eras incapaz de contener la urgencia de besuquearte en público? ¿Cuando podías encontrar sugestión erótica en la manera en que tu pareja tenia de poner el lavavajillas?

Bien, pues Betty y Herbert también recuerdan esos días; es sólo que, después de 10 años de matrimonio, esa memoria se está haciendo cada vez más difusa.

Las 52 seducciones narra la búsqueda de Betty y Herbert de la pasión perdida de su relación. Ellos hacen un pacto para seducirse el uno al otro una vez a la semana durante un año y descubrir hasta qué punto han perdido la práctica. ¿Ha cambiado el sexo desde que no están al día?


LA AUTORA



Betty Herbert es una bloguera que escribe de forma anónima. Vive en la costa británica con su marido Herbert y su gato Bob.

En la vida real ha sido asistente personal, consultora de marketing, profesora, tutora de escritura en la Tate Britain, productora y directora de un festival literario que nunca llego a celebrarse.

Actualmente trabaja ayudando a profesores a ser más creativos en sus clases y ha fundado una organización de apoyo a los escritores. La pasión de Betty por la escritura viene de mucho tiempo atrás, aunque ésta es su primera incursión en la no ficción.

Es experta en hablar en público, y regularmente participa en eventos de capacitación. Tiene un gran interés en los “social media”, especialmente en blogs y twitter.

En su tiempo libre, Betty cocina, medita y produce eventos literarios y musicales. Es la tesorera de una pequeña ONG que educa a niñas afganas.


PERSONAJES


Betty:  es la protagonista de la novela. Es una mujer madura que lleva muchos años casada con el hombre al que ama, pero sus relaciones sexuales han caído en picado y propone hacer una seducción ala semana para avivar la llama de la pasión que cree muerta. Pepro descubre que tiene un problema vaginal y no reacciona todo lo bien que debería a las seducciones hasta que no le dicen que no es nada grave.

Herbert:  es el esposoo de Betty. Esta tan enamorado de ella como el rimer día, pero la falta de apetito sexual de su mujer ha hecho que el suyo merme de manera considerada, y se ilusiona con las seducciones semanales, echándole valentía e imaginación a cada una de las que él tiene que preparar.

VALORACIÓN PERSONAL


        La novela me ha gustado pero no es una de mis favoritas. La he encontrado demasiado espesa, es decir, de lectura poco fluida. Doy por hecho que es una especie de autobiografía, pues los personajes se corresponden con la autora y su marido en la vida real, y además está contada en primera persona.

        A mi parecer, Betty, la protagonista que relata la historia, es una mujer británica de 33 años. Tiene hemorragias vaginales y está asustada por si tiene cáncer en el cuello uterino. A mi modo de ver Betty es demasiado mogigata en cuestiones de sexo para los tiempos que corren, demasiado chapada a la antigua.

        Herbert, su marido, parece un hombre comprensivo que pierde su propio apetito sexual debido a la falta de interés por parte de su esposa. Sin embargo, es un hombre fiel, honesto y leal. Un hombre realmente enamorado de su esposa.

        Al principio Betty pone poco interés en las seducciones a pesar de haber sido ella quien las propuso, de modo que la mayor parte de las veces terminaban como un auténtico desastre. Me parece egoísta, centrada en sus propios deseos pero poniendo trabas siempre a los deseos de Herbert.

        Con el transcurso del tiempo el ginecólogo le informa de que no tiene cáncer y que su problema se soluciona con una cirugía menor. Y todo cambia a partir de entonces. Betty empieza a tomarselo mas en serio, descubre que su deseo sexual no ha desaparecido, sino que ha cambiado. Empieza a descubrir que las cosas que antes le asqueaban ya no le parecen tan repulsivas.

        Creo que Betty no se sentía para nada atractiva a ojos de su marido, y con las seducciones descubre que Herbert no sólo la ama, sino que también la desea. Descubre que el deseo de Herbert ha desaparecido a causa de la desaparición del suyo propio, y se esmera por hacer que eso cambie.

        Las seducciones sirven para que los protagonistas se conozcan mejor en un ámbito sexual que hasta el momento era tabú. También hace que puedan hablar libremente de los gustos de cada uno sin que eso les incomode o les agobie, y a probar cosas nuevas con el fin de acabar con una monotonía que estaba acabando con su deseo.

        Respecto a la forma de escribir… es fácil perder el hilo. Hay capítulos en los que la autora mezcla el presente y el pasado, y otros en los que pasa de las seducciones en sí a su problema vaginal.

        Está considerado como libro de dos rombos, pero yo sólo le daría uno. Tiene mucho contenido sexual, cierto, pero la mayoría de las veces es mas explícito. Apenas habla de sexo, lo disfraza bastante, quizás por su naturaleza cohibida respecto a este tema.

        Normalmente me puedo leer una novela en un par de tardes, pero éste me ha costado casi una semana.



Puntuación angelical...