27 may. 2016

Reseña: Quimera. Las edades bárbaras, de Malenka Ramos




Título: Quimera. Las edades bárbaras
Autor: Malenka Ramos
Editorial: Titania.
Año: 2016
Páginas: 346
Precio: 5´69€ digital/ 17´10€ papel
Enlace de venta: Titania

SINOPSIS


En los años cincuenta, los castigos, las celdas de aislamiento y los abusos a los niños eran algo habitual en el orfanato de San Torbe. Antón se juró regresar cuando fuera un hombre, derribar los muros de ladrillo, que tanto dolor les había causado, y construir Quimera. Un hogar para todos, sin importar su condición, sexualidad o declinaciones.
Cuarenta años después, todos esos niños, ahora hombres y mujeres, siguen en contacto, pero pocos desean regresar al lugar que tanto dolor les causó. Antón no está dispuesto a que olviden los buenos momentos que vivieron allí y la promesa que se hicieron siendo unos niños, y por eso les envía una carta a cada uno. Quiere reunirlos de nuevo en Quimera. ¿Logrará Antón reunirlos de nuevo? ¿Cumplirán aquella promesa que se hicieron de niños? Y sobre todo... ¿Qué sucedió en San Torbe que cambió sus vidas para siempre?
Un drama con pinceladas de erotismo que nos muestra que el amor y el deseo pueden brotar incluso en la barbarie, y la represión no siempre consigue aplacar nuestro lado más libre y revolucionario. Quimera, La edades bárbaras nos introduce en las distintas relaciones de unos jóvenes, y en sus amores prohibidos, en una época que no les correspondía y jamás les entendería. Cada uno de ellos guarda un recuerdo terrible pero también unas experiencias que van más allá del amor y de la amistad.
¿Logrará Antón reunirlos de nuevo? ¿Cumplirán aquella promesa que se hicieron de niños? Y sobre todo... ¿Qué sucedió en San Torbe que cambió sus vidas para siempre?

PERSONAJES


Antón, Jonás, Alexander, Argás, Llosa,Jeremías, Leonardo, Roberto y Richard: Niños huérfanos que vivían en el orfanato San Torbe.

Eleonor, Alba y Micaela: Niñas huérfanas que vivían en el convento cercano a San Torbe

Goretti: Director del orfanato.

Madame Bishop: Propietaria de la mansión Bishop.

Stefan Levi: Profesor en el orfanato.


OPINIÓN PERSONAL



Antes de nada quiero darle las gracias a Malenka Ramos por brindarme el honor de leer su historia.



Antón fue uno de los niños huérfanos que tuvo que vivir su niñez y su adolescencia encerrado en el orfanato de San Torbe a causa de la guerra. Allí conoció a sus compañeros Jonás, Richard, Roberto, Llosa, Leonardo, Jeremías y Alexander. Como es normal los niños se metían en problemas, sobre todo Richard, sin que les importarse los severos castigos a los que el Señor Goretti, director del centro, les sometía.
Su amistad, con el paso de los días, se fue afianzando y comenzaron a cuidar unos de otros, como si de hermanos se tratase. Una tarde uno de ellos encontró una serie de pasadizos, y uno en concreto que les llevaba directos a la habitación de las niñas del convento que había al otro lado del muro de San Torbe. Cuando abrieron la puerta que les separaba se encontraron con Eleonor, Alba y Micaela, y pronto se convirtieron en algo más que unas simples amigas.
El tiempo pasaba y la amistad dio paso a unas relaciones que en los años cincuenta estaban mal vistas, por lo que tuvieron que guardar sus encuentros en secreto. Para ello se reunían de noche los fines de semana en una sala que bautizaron con "Quimera". Allí podían hacer todo lo que durante la semana tenían prohibido.
Un día aquellos niños ya convertidos en adolescentes con cuerpos de hombre reciben una serie de dinero de manera anónima, y como el orfanato estaba casi vacío al ser verano y quedó al mando del profesor Levi, que era mucho más permisivo que el Señor Goretti, bajaron al pueblo y allí conocieron la Mansión Bishop, así como a su propietaria. Una mujer que les abre las puertas de su casa, y de su corazón. Cuida de ellos y les ayuda a convertirse en los hombres que posteriormente serían, pero sin dejar en ningún momento de lado a Eleonor, Alba y Micaela.
Un acontecimiento muy traumático para todos ellos propicia un cambio radical en sus vidas, pero ya habían sufrido mucho daño, algunos estaban rotos por dentro, aunque por fuera fingieran ser fuertes.
La historia de lo que ocurrió entre aquellos muros está contada principalmente por Antón, que le cuenta la historia a su "cabaretera" Candela. Él necesita contar todo lo que ocurrió allí y no ahorra en los detalles sórdidos. Pero también está contada por los demás niños y niñas que allí vivieron. Cuentan como es su vida en la actualidad y tras recibir una carta de Antón invitándoles a reunirse todos en Quimera, los recuerdos les asaltan contándonos como lo vivieron ellos.
Es un libro muy emotivo, pero sin llegar a ser empalagoso. Cuenta de manera muy franca como nacen los sentimientos entre aquellos niños atormentados, cómo descubren como es la vida fuera de su cárcel particular.
En un principio, cuando comencé a leer el libro esperaba encontrar una historia mucho más erótica y explícita, pero he de reconocer que la sorpresa fue grata, ya que hay partes en las que he llorado y me he sorprendido. Es una historia que te atrapa desde la página uno y en la que te gustaría ser Candela y poder estar allí escuchando a Antón.
La aparición de Dominic, Carlo y Roberto está muy bien hilada. Me gustó conocer la manera en la que los chicos conocen la existencia de Quimera. Así como la aparición de Darío y su relación con Argás.
Es conmovedor leer los sentimientos contradictorios de todos aquellos niños y niñas y ver en lo que todo aquello les convirtió.Mientras lees la historia cada vez tienes más ganas de saber si al final cumplirán todos su promesa y se reunirán en Quimera. El final es simplemente impactante con el que las lágrimas volvieron a salir.
Un libro muy recomendado para la gente que previamente se la ha leído la trilogía venganza. Reconozco que tras acabar esta novela volví a leer la trilogía, y me gustó ver que comprendía muchas cosas que antes pasaban desapercibidas.


Puntuación angelical...